Para ser el primero
Debemos ser el último y doblar la rodilla
Y no exaltar sus palabras, con el nombre de versos
Llamándose una y otra vez, poeta
Porque solo el autor de las palabras
Se rompe el pecho, ante la lucha con el papel
Se desangra las venas ante un sentimiento
Recibe el adjetivo de “raro” en esta vida
Y va deambulando y buscando la fórmula
de mezclar miles de palabras
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