viernes, 11 de mayo de 2012

Días de cerámica


                                     Siempre le había visto

rozagante y carismático


detrás del mostrador



rodeado de gran cantidad de cerámicas



payasos, rostros bellos, caballos alados



días de regocijo, yo iba al trabajo



de vez en cuando pasaba por su tienda



ya mis pies tenían otros rumbos



pero siempre llegaba, al mismo sitio



todo era igual, momentos de regocijo y de bienestar



luego mis pasos llegaron a este lugar



todo había cambiado, muchas innovaciones



tantas bellas cerámicas



ahora me recibían rostros jóvenes y sonrientes



igualmente amables, su madre trabajaba



el tiempo había transcurrido



por afecto pregunté por el papá de las cerámicas



daba vueltas, entre tanta belleza



y surgió la fatal respuesta



i papá murió, hace tres meses!



yo no lo podía creer



el amigo y el creador del oropel



pero se me hizo un nudo en la garganta



traté de disimular el sentimiento, deseé suerte a las jóvenes



y me subí a una camioneta



allí corrieron mis lágrimas



por los afectos perdidos, por el inclemente



paso del tiempo y porque ya había cambiado bastante



ya no era la misma


Mi arreglo personal

Al escuchar tu invitación a cenar, preparé con mucho cuidado mi baño; de rosas y azahares. Permanecí horas en la tina. Imaginé que cada poro sería besado por ti, en una ruta incansable de placer. Tomé mi bata de baño y en cuclillas. Llegué a mi cuarto. Allí me esperaba unas medias transparentes con cierto tono canela.
Algunas gotas de mi larga cabellera negra, rociaron mi habitación. Mi ropa interior adquirió cierto sopor húmedo. Delicadamente fui elevando la fina envoltura de mis largas piernas. Tomé el vestido, que él tanto le gustaba, porque varias veces me lo había elogiado y yo como niña traviesa, me había sonrojado y había dado varias rondas como en mi niñez. Dejé caer varias muestras de mi perfume que siempre he usado y amoldé mi cabello lo mejor que pude. Me coloqué mi pequeño reloj pulsera, y observé el tiempo transcurrido. Salté del asiento y me incorporé.
Abrí la puerta y atravesé la sala y así dejé mi hogar. Caminé varias esquinas sobre mis tacones negros y realicé una señal al carro taxista que se aproximaba. Imaginaba que toda mi faz irradiaba la gran felicidad de encontrarse contigo, mi gran amor.
Comenté algunas frases amables con el conductor del vehículo y recorrimos las pocas calles que nos separaban del restaurant donde estaríamos juntos. Cancelé la cuota pautada, sonreí al salir. Me erigí, permanecí en la acera y te vi al otro lado de la avenida. Llevabas tu atuendo azul oscuro, que se asemejaban a tus ojos grises. Levantaste la mano, en forma de saludo, llevabas un inmenso ramo de rosas rojas –mis preferidas-, y pretendiste cruzar la calle, sin saber que venía a fuerte velocidad, un vehículo, un atroz bólido. Te vi caer, cruce desesperadamente la distancia que nos separaba. Las rosas y mi corazón estaban hechos pedazos. Mi vestido se llenó de sangre y vi por última vez tus hermosos ojos que tanto amaba

Niño en cuerpo de hombre

Naciste niño y te morirás niño
espero yo irme primero
ya habré dejado la encomienda a mis hijos
de velar por su tío niño
le diré apenas balbucea unas palabras
pero es noble como la mañana
tiene bigotes pero apenas tiene diez años en el pensar
mente de niño, cuerpo de hombre
para una familia y para una madre es difícil comprender
ipero naciste así! iquizás es una prueba!
se han derramado lágrimas, se han perdido sueños
pero creo que eres una bendición
tenerte con nosotros, porque nos has enseñado
la humildad, la magnipotencia del Dios
que desde arriba nos ve


Para los hombres con mente de niños
y para sus familias con cariño 




cállate,callate

Un día que estaba fuera de mi hogar al llegar, mi mamá fue detrás de mí y me dijo –¿ no te enteraste?. Yo moví la cabeza, señalándole que no. Ella comenzó a explicarme –¡a tu papá, lo robaron bajando la vereda. Yo muy circunspecta, me detuve a oír el cuento. 
Abrí suficientemente los ojos y me dispuse a escuchar detenidamente. Dijo: - Iba a comprar unos refrescos y llevaba una caja de cigarros en el bolsillo (él fumaba una vez al día). Llevaba un pantalón sencillo y dos muchachos altotes, le metieron la mano en el bolsillo y jalaron fuertemente. Ellos creyeron que era un montón de dinero, lo que él llevaba. Y con el jalón le rompieron toda la pierna del pantalón, y yo le señalé - ¿y qué?. Ella me dijo –se vino tapándose con la tela, parte de pierna.
Yo solté unas de mis ruidosas carcajadas ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja.¡ Casi me oriné!. Me imaginé su piernita blanca, velluda, flaca…… flaquísima, al aire libre. El con una falda parecida a las escocesas (según me lo imaginaba). Y yo no podía dejar de reír.
Mi mamá casi me excomulga pero todavía me da gracia pensarlo; con sus 64 años, la formalidad de su estilo y que los vecinos lo vieran subir con una maltrecha falda (que antes era el pantalón) ………. y todos dijeran ¿y qué le pasó?. Yo no podía parar de reír, una y otra vez.
Mi mamá me repetía (cada vez que contaba su historia) –¡cállate, cállate chica! .y yo repetía mis carcajadas a granel.
Me recuerdo de aquel tiempo que iba a reírme muy lejos, para que no me censuraran.

La india





En mi país, existen muchas leyendas de una india, hermosa, de cabellos largos, senos firmes. Una belleza alucinante. Resaltada por el broncíneo de su piel, tan semejante a esta tierra. Algunos amigos me comentaron, una leyenda de ella. Según ellos: esta india era sumamente irrespetuosa, sobrepasando los linderos de lo sagrado. En su afán de conquistar su corona celestial se dirigió al firmamento. Allí, todo era bueno, todo era bello. Lo más mínimo era detallado por la india intrusa. Nadie había deparado en ella. Recorrió largas distancias y sólo se detuvo al oír una voz paternal justiciera, que le dijera -¿qué haces, aquí? ¡no tenías derecho! ¿a qué ángel sedujiste con tu belleza mundana?.¡ Sé que por nada bueno, estás aquí!.
Ella le refirió –¡solamente como reina he venido!. ¡Soy reina y busco un terreno celestial donde establecer mi reino! ¡no te quejes por mi presencia, más de uno desearía verme!.
El le dijo: ¡deja la insolencia, india bruta! ¡solamente, eres reina, porque yo te lo permito y sólo en la tierra tienes reino!. ¡Aquí, no encontrarás nada para ti, sino el peor castigo: el olvido!.
La india no bajó la mirada, ni por un minuto. Sus ojos negros se llenaron de una colérica ironía, que sólo podía interpretarse como un reto frente a lo divino.
Llegó a la tierra y se posesionó de un lugar salvaje y montañoso. Cerca de un río. Tiene enormes cantidades de seguidores, que como culto le llevan flores y frutas (como hacían los paganos con sus dioses griegos). De ella, dicen que es sabia y que tiene el poder de sanar cuerpos mortales. Eso me lo contaron.
Yo no soy creyente, en verdad. Pero respeto la opinión de sus seguidores. Ante lo que ellos dicen, les respondo de tres maneras: ante todo con una incertidumbre, porque pienso que existen muchas cosas, entre cielo y tierra. Luego le ofrezco una sonrisa y finalmente, con una expresión propia - ¡ah, sí!.
                                     

Mis ojos



Mis ojos no te vieron, mis manos no te tocaron 

mis oídos sólo te escucharon,¡ estabas allí!


yo en un juego tormentoso, lacerando la vida


doblegando la existencia, tú buscándome,madre


atada totalmente queriendo estar conmigo


¿por qué mis ojos no te vieron? ¿no te atraparon


mis manos? reconozco que ellas no tienen mucha fuerza


pero mi corazón se convierte en miles de gigantes


para no dejarte escapar , pero estabas invisible


Tú el único ser que me ha buscado entre las piedras


porque nos amamos con un amor eterno,


sin comparación terrena,madre


¡benditos los ojos si te hubieran visto!


no te habría dejado ir ellos te extrañan 


y derraman grandes cubos de hielo


frente a tu maldita ausencia, ¡qué daría por tenerte!


ver tus manos, reconocer tu aliento y tu consejo


no supe descifrar los toques en la madera


que señalaban que te ibas irrevocablemente


sin saber la enorme herida palpable en mi vida


¿dónde estás? ¿dónde estás?


¿Porque no te vieron?, si estaban cansados de 


contemplarte, de conocer cada palmo de tu piel


de tus manos, de tus uñas


Mis ojos tienen duelo eterno y se han transformado 


en cascadas rebosantes de nostalgia


hasta que nos encontremos







                              


                             

viernes, 4 de mayo de 2012

El joven de rulos

Afortunadamente, después de mi juventud me enseñaron que hay que apreciar cada etapa de la vida. Y ahora que la veo un poco desde lejos,puedo decir que me fascinó mi niñez, con mi hermana al lado y mis primos enriqueciendo esas vivencias, que estarán hasta el final. Mis padres en cada momento.
A los veinte años, estaba disfrutando de la carrera que quería estudiar y las experiencias que quería vivir.Estudié Castellano y Literatura, en una Universidad de mi país, en el segundo semestre estábamos todos nerviosos de las evaluaciones por venir. Un día a media mañana, teníamos Expresión Oral y escrita, esperamos ansiosos al profesor. Nosotras conversábamos cosas irrelevantes, cuando lo vimos pasar . Tendría como 29 años, unos ojos azules como el Niño Jesús y unos rulos maravillosos. Venía en jeans, una chaqueta y un pantalón. Los zapatos deportivos, que demostraban que venían del campo. Todas las muchachas quedamos ancladas en esos ojos celestes y en esa personalidad vital.
Era nuestro profesor y venía a evaluarnos. Se presentó y nos dijo que además de ser docente, escribía discursos para los políticos, pero lo que realmente amaba era cosechar la tierra, donde veía el mayor fruto. Nosotros no lo podíamos creer dejar la máxima LITERATURA, por dedicarse a lo primitivo de la tierra. Ahora le concedo la máxima razón. 
Ese mismo día, nos dirigió una pregunta ¿qué lees?, los que estaban al inicio de la fila señalaron: LLosa, García Márquez, Gallegos etc hasta que alguien "pensamos nosotros irreverente" mencionó que revistas, otros que comics, otro que la Biblia y él profe señalaba muy bien, muy bien "hay que iniciar por algo, que realmente le guste". Allí nos flexibilizamos, sin embargo nos señaló que la materia que él impartía, era con un fin comunicativo fundamental.
Esas características que observamos el primer día, no denotaban la exigencia del profesor, que observaba cada oración, cada coma y punto. Los escritos los leían casi todos los alumnos buscando errores; porque por dos de ellos nos quitaba un punto y para nosotros eran oro. No existía la tecnología actual, que proporciona investigación y corrección automática.
Un día nos señaló un reportaje como evaluación y frente a ésto, como yo siempre he amado a los perros. Me propuse realizarlo de este tema, busqué material impreso, realicé columnas periodísticas e incorporé algunas fotos de mi perro y otras dadas por mi amiga. El profesor le encantó la creatividad, pero sin embargo logró visualizar dos acentos por lo cual no obtuve la calificación total. Y hoy que lo traigo a mi memoria es como una suave brisa, que nos alegra el momento, y nos recuerda que nada más hermoso que recordar para vivir a plenitud.